El Barcelona de Josep Guardiola va en búsqueda de seguir haciendo historia. Su fútbol vistoso y efectivo encontró un nuevo premio al acceder a la final de la Champions League, luego de igualar 1-1 con el Real Madrid, dejando así fuera de carrera a sus archienemigos.Gran parte de la clasificación 'blaugrana' se definió en la ida en el Bernabeu, donde el timorato planteamiento albo le dio un valioso 2-0 al 'Barza', el cual permitió que hoy estuvieran tranquilos con esa ventaja en el bolsillo. Los de José Mourinho hoy buscaron más el arco contrario, pero fue más por un instinto de reacción, el que chocó ante la convicción de juego catalana.
La apuesta inicial de los 'merengues' resultó sorpresiva para el Barcelona. El pressing de los madrileños a momentos atosigó a los locales. Con Cristiano Ronaldo como principal estandarte, los capitalinos se instalaron en campo azulgrana. Pero eso duró sólo diez minutos y no alcanzó para inquietar a Víctor Valdés.
Luego Xavi e Iniesta se adueñaron, como siempre, del balón y el predominio fue de los locales. El toque, presión y orden del Barcelona resultó incontrarrestable para un Madrid, que de no tener a un inspirado Iker Casillas pudo llevarse una goleada desde Cataluña.
A los 54' un pase perfecto de Andrés Iniesta entre los centrales visitantes, permitió que Pedro controlara de derecha y rápidamente sacara un zurdazo inatajable para el capitán 'merengue'. El 1-0 puso aún más cuesta arriba la tarea para los madrileños.
Pero los dirigidos de 'Mou' no bajaron los brazos, y premio a ese espíritu encontraron el empate a través de Marcelo (64') tras un disparo en el vertical de Di María. Pero los nervios le pasaron la cuenta al ex equipo de Iván Zamorano y terminaron más preocupados de golpear que de buscar los dos tantos que le faltaban para sacar al 'Barza' de carrera.
Los azulgranas terminaron manejando el juego a su antojo y accedieron a la final de la Liga de Campeones, vengándose así del castigado José Mourinho, quien el 2010 los eliminó en semis con el Inter de Milán. El premio merecido para un equipo de gran convición y fútbol.
A su vez un duro castigo para un Madrid mezquino y que desaprovechó el enorme potencial de su plantel, el cual ahora deberá mirar por televisión como su archirrival vuelve a Wembley -tal como el '92 con el Dream Team- y disputa el título de la Liga de Campeones ante el vencedor de la llave entre Manchester y Schalke.
No hay comentarios:
Publicar un comentario