
Fue un partido trabado, con pierna fuerte y en el que no se regaló ningún espacio. Por eso el cero parecía sellado hasta que tras un tiro de esquina y una serie de rebotes en el área, Adrián Rojas anotó ante la desesperación de del portero Diego Sánchez.
Los aconcagüinos no tuvieron fútbol y pese a algunas llegadas que provocaron el lucimiento de Dalsasso, no superaron a los viñamarinos, que mantuvieron el orden atrás y buscaron matar de contra.
Al final un 1-0 para Everton que le permite visitar el Municipal de San Felipe el próximo domingo 11 de diciembre con más tranquilidad. Porque además de la ventaja, ya demostró que tiene más argumentos que el equipo dirigido ahora por Nelson Cossio.
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